| Uno
de los grandes "orgullos" de la era menemista en la Argentina,
fue el hecho de haber dado rienda libre a los laboratorios agroquímicos
multinacionales para desparramar en los campos de nuestro país
uno de los experimentos más riesgosos de finales del siglo 20:
las semillas de cultivos transgénicas (modificadas genéticamente
en laboratorios).
Y de esa manera hoy nos encontramos entre los países "lideres"
en el cultivo de plantas transgénicas, sin tener idea cuales pueden
ser las consecuencias a largo plazo para la salud de la flora y fauna
nativa o de la humanidad en general...
Para colmo, no todos comprenden la gravedad del hecho que este tipo de
semillas está absolutamente prohibidas en todo el territorio europeo
por estrictísimas regulaciones que prevén multas millonarias
para quien se atreva a sembrarlas. Es más, ya han ocurrido casos
en Suiza, adonde los inspectores estatales comprobaron que en una plantación
de maíz se habían mezclado semillas transgénica de
un container norteamericano y rápidamente se procedió a
arrancar, triturar y quemar todo ese cultivo, por las dudas que las plantas
llegaran a semillar y provocar consecuencias impredecibles en la naturaleza
que rodeaba esos campos.
Hace un par de años atrás la prestigiosa revista "Nature"
publicó un informe sobre la catástrofe ocurrida entre las
mariposas "Monarcas"(*) cuyas larvas habían ingerido
hojas de un yuyo en cuya superficie se encontró polen de maiz que
había sido modificado agregándole una toxina para repeler
insectos.
La comprobación de este genocidio provoca una pregunta inquietante
¿Cuántos otros insectos o plantas están siendo eliminados
alrededor de los cultivos transgénicos sin que tengamos idea?
Y ¿Qué va a ocurrir en los alrededores de las plantaciones
donde se está experimentando con miles de árboles sin ningún
tipo de monitoreo previo en países como Nueva Zelandia (Pino radiata,
Pino elliotis, Pseudosugas), Australia (Eucaliptus), Chile (Raulí),
la India (Tek, Casuarina) etc.?
Aclaremos bien este punto: las modificaciones que se están realizando
en estos árboles persiguen un sólo fin, producir árboles
resistentes a las plagas propias de cualquier monocultivo, y con un crecimiento
superior por año... o sea árboles que produzcan más
dinero en menos tiempo.
El "verso" oficial de Monsanto y sus laboratorios amigos sin
embargo, no menciona este "detalle" sino que habla de bosques
"decadentes y "desprolijos" como los de Lenga, que serían
reemplazados en el futuro por plantaciones "sanas" y "genéticamente
mejoradas" que "ayudarían" a la naturaleza a deshacerse
de sus árboles torcidos o enfermos.
Un sólo dato sirve para tomar conciencia de que se está
atentando peligrosamente contra los ecosistemas naturales: A la semilla
modificada en laboratorio se le agrega un herbicida poderosísimo
llamado "Roundup", casualmente producido por Monsanto, que los
agricultores rocían sobre los cultivos porque elimina inmediatamente
todo tipo de yuyo e insecto de la plantación.
Roundup es la 3ª causa de enfermedades relacionada con los trabajadores
rurales en California, la 1ª entre los parquizadores norteamericanos,
y la causa más frecuente de muertes por intoxicación en
Gran Bretaña.
Además este producto bloquea la fijación del nitrógeno
en las plantas, afecta directamente a los hongos comestibles y retarda
el crecimiento de las lombrices en los alrededores de cada plantación.
Obviamente nadie se ha preguntado hasta ahora que ocurre con las aves
que se alimentan de esas lombrices, pero los resultados con las mariposas
Monarcas está dejando en claro que las consecuencias de tanta experimentación
transgénica fuera de los laboratorios nos van a brindar muchas
sorpresas en un futuro cercano, y por lo visto ninguna va a ser agradable.
Sólo espero que a ningún Centro de estudios forestales o
Universidad patagónica se le ocurra promover este tipo de experimento
en nuestra biorregión...
(*) Mariposas famosas
en todo el mundo por su belleza y porque suelen realizar un impresionante
peregrinaje anual entre México y Canadá.
|