| Algunas
raices de la disociación entre el ser humano y su cobijo natural
(La Tierra), se pueden buscar en la fractura que produjo el cambio de
hábitos y mentalidad ocurrida hace aproximadamente diez mil años
atrás, cuando "el hombre" dejó de vivir al día
como un nómade, recolector y cazador más entre los primates
y "descubrió" las supuestas bondades de la acumulación
a través de la incipiente agricultura, del sedentarismo y de la
ganadería.
Algo así como el punto de inflexión adonde uno de los millones
de habitantes de este planeta, comenzó a desarrollar una cultura
basada en una falsa pirámide en cuya cúspide situó
al autoproclamado rey supremo de la creación: El hombre!
Situación que alteró de una u otra manera el equilibrio
que había mantenido el ser humano con el resto de la biodiversidad
durante centenares de miles de años, a través del simple
hecho de formar parte de una cadena cuyo fiel era mantenido por los bioritmos
de las estaciones y del clima, los altibajos en la busqueda alimentaria
y por los predadores de una y otra especie....
Las consecuencias directas de esta alteración provocó:
Una explosión demográfica inaudita (sólo comparable
con la reproducción de ciertos virus patógenos).
Una desmesurada codicia por la conquista del territorio, que trajo aparejada
un sometimiento de los pueblos más pacíficos, más
debiles o menos organizados;
Y una guerra declarada contra el resto de la diversidad biológica
Fenómenos que se fueron desarrollando con una velocidad vertiginosa
y que produjeron un quiebre nunca vistos antes, entre el ser humano y
la naturaleza... Como si de golpe uno NO formara más parte del
otro y extrañamente se hubiera vuelto su enemigo, y fuera el único
dueño de los bienes naturales del planeta... Asumiendo como "misión
divina", la utilización de los mismos para su único
provecho, y olvidándose en poco tiempo de la cadena de interrelaciones
que ha permitido que la vida se desarrolle en este planeta.
Hay varias maneras de calificar esta insólita pérdida de
memoria colectiva, pero lo más lamentable es constatar cómo
este reciente cambio de visión ( ¿Qué son 10.000
años en la vida de la Tierra?), ha producido en este lapso de tiempo
un desbarajuste tan grande que en muchos casos se ha vuelto irreversible
y que paradójicamente nos coloca al borde de la desaparición
como especie.
Creo que vale la pena que compartamos en este espacio algunas de la reflexiones
que me brotan al analizar el estado actual de este proceso y las conclusiones
a las que fui llegando para tratar de entender adonde "pisamos el
palito", qué es lo que nos ocurre y que deberíamos
de modificar en nuestra conducta, para volver a tener una relación
equillibrada entre esta Sociedad Humana y la Naturaleza:
Yo pienso:
1) Que la anestesia generalizada, causada por esta nefasta globalización
económica, ha hecho pie en todo el planeta y está provocando
el mismo efecto en todas partes: La pérdida masiva de identidad
. Y, si por estos lados sureños esto nos empuja a bajar los brazos
ante la supuesta imposibilidad de cambiar las cosas, allá por el
norte, la apatía provocada por la abundancia y el hiper-consumismo
se parece demasiado a la película Titanic, adonde los músicos
siguen tocando aun cuando el barco se está hundiendo indefectiblemente.
2) Que la falta de “contacto real” con la Naturaleza, en una
sociedad cada vez más urbanizada, es uno de los factores primordiales
para que los gobernantes y sus socios, los empresarios de visión
corta y "de mano larga", puedan seguir dictando leyes y administrando
bienes naturales como si fueran los dueños de una torta que en
realidad no le pertenece a nadie y debiera ser el legado para las futuras
generaciones que nos sucedan.
3) Que la falta de urgencia sigue siendo parte del problema, ya que el
tiempo sigue jugandonos en contra: Sólo por dar un ejemplo, fijense
como las proyecciones sobre el cambio climatológico de los años
'90 fueron ampliamente superadas por la realidad que vivimos y que indica
un índice de calentamiento global de la atmósfera muy superior
a las predicciones realizadas hace tan poco tiempo atrás.
4) Que el hecho de otorgarle todo el poder de decisión en los temas
ambientales a los “expertos” nos hace desligarnos de nuestra
responsabilidad individual y a la vez olvidarnos que muchos de los problemas
que hoy sufrimos son causa del mal manejo y la mala interpretación
de esos mismos problemas por parte de los “expertos”
( gente muchas veces alejadas del terreno por la utilización de
computadoras y sus simuladores, y por sus razonamientos teóricos,
que los sumieron en la arrogancia y le hicieron perder el “sentido
común” que cualquier ser humano lleva adentro por un legado
genético ancestral).
5) Que el materialismo reinante nos obnubila constantemente "el sentido
de lo sagrado”, que poco tiene que ver con las religiones, sino
más bien con un sentimiento profundo de respeto hacia la entera
biodiversidad de la cual formamos parte, como un eslabón más
de la cadena ecológica que nutre y mantiene a la vida en el planeta.
6) Que no sirve ver todos los documentales del Discovery o leer todos
los manuales de ecología para “escuchar” los sonidos
del bosque y "sentir” la energía que nos envuelve al
caminar en silencio entre los árboles de un bosque... y si no los
escuchamos ni sentimos... mucho menos vamos a hacer algo para protegerlos.
7) Que la homogeneidad, la producción, la manipulación y
a veces, incluso el esparcimiento a costa de otros valores escenciales,
a menudo superan la "capacidad de carga” de cualquier espacio
natural. Con el consiguiente deterioro de ese territorio y con todas las
consecuencia que acarrea nuestra falta de atención o falta de comprensión
del delicado equilibrio con el que funciona cada habitat.
8) Que vivimos subyugados por información falsa, incorrecta e inadecuada,
y muchas veces, a pesar de las evidencias a las que nos enfrentamos, seguimos
negándonos a enfrentar el problema o seguimos pensando que la ciencia
o "los platos voladores" nos van a venir a salvar como si este
verdadero desastre ambiental que estamos viviendo fuera algo que "nos
ocurre", sin darnos cuenta que con nuestras actitudes, "somos
nosotros mismos quienes estamos provocando ese problema”.
9) Que a pesar de vivir al borde del abismo y de estar provocando una
extinción masiva en el planeta, las voces de alerta que se escuchan
en los medios alrededor de todo el mundo son debiles, ineficientes, tristes
y resignadas. Y, lamentablemente, a excepción de un puñado
de Ong’s desparramadas por los cinco continentes (las que somos
constantemente etiquetadas como exagerados "fundamentalistas”),
y algún grupo de valientes ciudadanos autoconvocados, como en el
caso reciente de Esquel, el planeta se está reduciendo a una colección
de naciones silenciosas, cobardes y dominadas, que no quieren siquiera
buscar soluciones alternativas por miedo a que esto les provoque supuestas
pérdidas económicas o eventuales "reproches del imperio",
en una carrera que de seguir así nos lleva derechito hacia el suicidio
colectivo.
10) A pesar de tanta desaprensión provocada por nuestro torpe accionar
como civilización, nadie tiene "la bola de cristal" ya
que el futuro sigue forjandose a través de una cadena de sucesos
la mayor parte de las veces "impredescibles". Sin embargo cada
aporte individual y cada acción colectiva va sumando para que la
balanza pueda volver a equilibrarse... Y para que esto ocurra es necesario
el compromiso y la participación de todos los que hayan sentido
en algun momento de sus vidas el inmenso privilegio de estar vivos y de
estar rodeados de tanto misterio y de tanta belleza...
Algunos
principios que debemos tener en cuenta
para buscar un equilibrio entre: Sociedad y Naturaleza
1)
Lograr un justo marco de negociación.. Por ejemplo: Aceptar
las plantaciones comerciales en una escala regional razonable (para
abastecer las industrias madereras ya afincadas en la zona), prohibiendo
todo reemplazo de bosque nativo por especies exóticas y exigiendo
simultáneamente el aumento de las areas naturales protegidas
y la restauración de todo bosque intervenido.
2) Transaparencia
en las negociaciones . Por ejemplo: Implementando la certificación
de madera, fiscalizando el cumplimiento de todas las leyes forestales
vigentes, cumpliendo con los acuerdos pactados etc.
3) Mejorar el entendimiento
de las personas a través de los medios de información
pública. Esto se relaciona directamente con la certeza de
que nadie cuida lo que no conoce, y tiene una amplia gama de matices
que van, desde la publicación de notas y artículos
de información en los medios, hasta la implementación
de cursos de educación ambiental al aire libre en todas las
escuelas, universidades y reparticiones públicas y privadas
que tengan relación directa con el ambiente.
La experimentación directa (vivencial), es un método
simple y efectivo para transmitir valores que no suelen ser cuantificados
cuando se toman decisiones económicas en una oficina o utilizando
modelos en la computadora.
4) Reestablecer y
respetar la cultura y los valores propios de cada bioregión.
En este caso estamos hablando de profundos cambios éticos
y filosóficos en el comportamiento humano Ejerciendo la tolerancia
y comprendiendo las implicancias de cada acción que involucre
cualquier parte de la diversidad biológica que habita un
área determinada.
Un claro ejemplo en oposición a estos principios básicos
lo podemos encontrar en la negociación que se está
llevando a cabo entre los paises industrializados y "el resto",
respecto a "los sumideros de carbono": Se intenta justificarlos
como una forma de captar carbono, pero en realidad, a lo único
que apuntan los países como USA, Japón, Canadá
y Australia (los grandes contaminantes) es a: Obligar a los paises
"pobres" a aceptar este compromiso para permitir que los
paises "ricos" puedan seguir aumentando sus emisiones
de gases tóxicos a la atmósfera.(opuesto al principio
Nº 2). Desinformar la opinión pública (opuesto
al principio Nº 3)"vendiéndoles" el discurso
de que la pequeña captación de carbono producida a
través de la forestación con especies de rápido
crecimiento es una tarea "ecologicamente correcta" (sin
importar que especie, en que lugar y con que costo). Incentivar
a la transculturalización de la población aumentando
la dependencia y empujando hacia habitos de consumo desmedido (opuesto
al principio Nº 4). Y por último este mecanísmo
perverso de negociación impulsado por los lobbies multinacionales
ligados al consumo de hidrocarburos, nisiquiera incluye un beneficio
ecológico por la fragilidad de este sistema de retención
de carbono (opuesto al Principio Nº 1), debido al calentamiento
global que estamos viviendo, y que conlleva, si no bajamos la emisión
de CO2 a la desaparición de todos los árboles que
crecen en las zonas templadas del planeta.
"-Estos
4 principios están interelacionados y se vuelven indivisibles
cuando buscamos soluciones que apunten a mejorar la calidad de vida
de todos los habitantes de este planeta. Las soluciones que utilizan
sólo parte de ellos (sobretodo los dos primeros), sin educación,
sin conexion con los valores primordiales y sin una visión
abarcadora de todas las aristas del problema, están condenadas
a fallar.
Creo que quienes trabajamos hace tanto tiempo en la conservación
estamos capacitados para ofrecer a la humanidad, alguna idea sobre
como encajar las soluciones posibles utilizando este marco de referencia.
Coraje no nos falta y a pesar de que podemos carecer de una educación
especializada en muchos temas, somos personas que nos manejamos
con profundas convicciones éticas y solemos tener "esas
visiones" que muchas veces se le escapan a los "expertos".
Transmitirlas es nuestro trabajo y quienes estamos involucrados
con los objetivos de la conservación , nos lo tomamos como
una responsabilidad personal" |
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