El precio y el valor de la biodiversidad cordillerana

por Lucas Chiappe

"La clase de bosques templados lluviosos, que incluye los bosques sub-antárticos, también llamados "selvas frías", están presentes sólo en el extremo sur de Argentina, Chile, y las islas de Tasmania y Nueva Zelandia, representando apenas un 0,80 % del total mundial de bosques nativos".

 

A pesar de todas las charlas que se escuchan sobre la importancia de los bosques nativos y de la conservación de su Biodiversidad, en el mundo entero se siguen midiendo el valor de estos bosques no en los términos de un ecosistema donde florece la vida animal y vegetal, o del aporte de oxígeno que desprende hacia la atmósfera, o de la protección que le brindan a las costas de arroyos, ríos y lagos, o del rol central que siempre han ejercido en todas las culturas y religiones alrededor del mundo. lamentablemente, todavía se sigue calculando el valor de un bosque en pies cúbicos de madera, en volúmenes para la exportación, en cifras y puestos de trabajo.
Nos seguimos aferrando a los valores que podemos medir con un metro y una calculadora.
Evidentemente le estamos "pifiando fiero", y seguimos sin tomar conciencia que la visión económica mundial es tan estrecha que sigue mutilando el futuro de las industrias, economías y culturas que dependen de esos mismos bosques para su supervivencia.
La idea de publicar esta "página web" sobre los objetivos básicos del "Proyecto Lemu" y el estado de la situación en los bosques de nuestra biorregión, está basada justamente en seguir aportando datos concretos sobre esta realidad y brindando ejemplos, soluciones y sugerencias para que se produzcan los cambios de parámetros indispensables para inserirnos en el nuevo milenio con una visión mucho más acorde a los tiempos de emergencia que vive el planeta Tierra
Esta vez, desnudamos para el grueso de la población una situación poco conocida que se vive en toda la Patagonia, y que debería pegar un campanazo de alerta para los funcionarios que ocupan las Direcciones de Bosque Provinciales y que han iniciado sus funciones en Noviembre de 2003: como mínimo se impone una revisión minuciosa de las concesiones madereras otorgadas sobre la base de una sospechosa connivencia entre políticos y empresarios en toda la cordillera, y, desde ya, un replanteo a fondo de las metas y objetivos de esas Direcciones Generales.
No nos cabe ninguna duda de que las personas que asumieron ese cargo estarán enterada tanto de la visión que perseguimos quienes vivimos intentando revalorizar los bosques nativos, (y que cada vez somos más), como de la realidad que vive el sector forestal, embarcado en una crisis sin precedentes debido al desastre causado por la falta de políticas adecuadas en la que se basó la "explotación salvaje" de ese recurso natural a lo largo de todo el siglo XX.
Una acción criminal que olvidó "curiosamente" que los bosques nativos son un "bien natural" que deben ser administrados juiciosamente por "todos" los habitantes de las distintas Provincias.
¿Se habrán acabado los tiempos en que un empresario con influencia y capitales podía apropiarse de los bosques fiscales para montar un aserradero y talarlos a su voluntad desarraigando la gente que habitaba allí y convirtiéndolos en mano de obra casi esclava con unos sueldos miserables y sin ningún tipo de cobertura social?
¿Habrán llegado los tiempos en que el obsoleto paradigma forestal basado exclusivamente en la extracción de madera (al estilo minero), se transformará en un paradigma más acorde con los tiempos y "- el que quiera cosechar madera deberá comenzar plantando árboles, como le ocurre a cualquier agricultor con su siembra?"
Ocurrirá por fin "el milagro" de que las Direcciones de Bosques Patagónicos asuman de una vez por todas el rol que les corresponde a esta altura y eleven al rango de política de Estado la conservación y restauración de los bosques nativos bajo su jurisdicción?
¿Habrá sido realmente comprendida la idea que venimos impulsando desde hace tantos años, de que hay que crear nuevas Areas Naturales Protegidas, e interconectarlas entre sí para que podamos hablar de enteros ecosistemas protegidos, y empecemos a soñar enserio con un "Santuario Internacional de Bosques Nativos sub-antárticos", que permitiría la conservación definitiva de los bosques más australes del Planeta?
El recorrido por las notas e informaciones que estamos brindándoles desde este "sitio" nos permite agregar otro grano de arena en esta despareja lucha que iniciamos en Epuyén hace casi 30 años atrás, y la sensación que nos deja, a pesar de ser sólo un aporte para ampliar el ámbito de discusión, no es la de estar "desperdiciando" tiempo y energías, sino todo lo contrario.
Somos conscientes de que la labor para lograr un cambio drástico de actitudes es un proceso lento y lleno de avances y retrocesos sin embargo creemos que el empeño y la constancia invertidos por todas las personas que llevamos adelante el "Proyecto Lemu" vale la pena... sobretodo porque se ha transformado en la gota de agua que, pese a la opinión de algunos viejos carcamanes forestales, va ineludiblemente horadando la piedra.
Desde ya los invito a sumarse a esta campaña y aportar todos los datos e informaciones posibles para abarcar un espacio cada vez más amplio dentro del territorio cordillerano.



Asociación Lihuén-Antu, “Proyecto Lemu”.
Epuyén (CP 9211) Prov. de Chubut.
Fax: 02945-499050
E-mail: lemu@epuyen.net.ar