| Hola
amigos, como muchos de ustedes saben, a lo largo del tiempo he escrito
una gran cantidad de notas referidas de una u otra manera al más
precioso de los líquidos que fluyen por este planeta azul: El Agua.
Y por supuesto esto no es casualidad, ya que del tratamiento y cuidado
que le brindemos a este precioso bien natural, residirá la posibilidad
de sobrevivir para la mayoria de los 30 millones de especies diversas
que poblamos la Tierra.
Enfocando desde temas locales como los negociados que se esconden tras
la supuesta «reparación» de los ríos y arroyos
del N.O. del Chubut; pasando por el nuevo auge de los mega-proyectos hidroeléctricos
que toman en la mira ambos lados de la cordillera; hasta el gravísimo
conflicto internacional desatado por el tema de las papeleras... que en
realidad, no es más que «el último peldaño»
de un negocio forestal iniciado hace 20 años atrás en Uruguay...
y que se pretende repetir en todo el territorio patagónico!!!
Hace pocos días atrás alguien les decía a los vecinos
indignados por la posible instalación de las papeleras en Fray
Bentos: «-Tarde piaron muchachos...» Y en alguna medida tenía
razón... aunque la razón de ese silencio hay que buscarla
en el prolijo ocultamiento de las pruebas que siempre indicaron (desde
que se instaló la primera planta de producción
de pulpa de celulosa en 1929 en nuestro país) que ese tipo de industria
es de las más contaminantes y nefastas que existen...
Y es justamente porque no queremos que esta situación se vuelva
a repetir en la Patagonia, que le hemos brindado tanto espacio al tema
de las plantaciones de pinos en todas las ediciones del "Proyecto
Lemu", en el marco de una campaña que lanzamos para informar
sobre el riesgo que implica ese tipo de monocultivo forestal.
Acción que obviamente me ha ocasionado un enfrentamiento constante
con muchos funcionarios, empresas forestales, docentes e Ingenieros Forestal
y un montón de pobladores que negaron sistemáticamente estas
preocupaciones, tildándome de alarmista o eco-fundamentalista.
Sin embargo el tiempo fue dándonos la razón y aunque en
un principio sólo fueron aceptados los argumentos esgrimidos en
contra del reemplazo de los bosques nativos por las plantaciones de pinos,
ahora finalmente muchos comienzan a comprender que las advertencias ante
el avance de los monocultivos forestales, encerraba una serie de respuestas
bien fundamentadas para refutar las mentiras oficiales con los que se
ha favorecido los intereses económicos corporativos: "-...
Que Las plantaciones forestales ayudan a mejoran el ambiente, que sirven
para contrarrestar el efecto invernadero, que son mucho más productivas
que los bosques etc. Argumentaciones creadas a medida del bolsillo de
las empresas, mientras en realidad lo que ocurre es que nosotros (como
Estado) las subsidiamos enteras desde el plantín hasta las podas
con créditos que pedimos a la banca internacional... Mientras ellos
(los empresarios) proclaman que "invierten" (en realidad no
desembolsan un peso) y pregonan que crean empleos (la cantidad de horas
hombre que necesita una plantación es bajísima), además
en breve van a comenzar a "cobrar" los famosos bonos verdes
y cuando finalmente llegue el momento de la cosecha, tampoco van a pagar
ningún aforo ya que las especies "exóticas" han
sido exentos de ese mínimo impuesto... para "incentivar las
inversiones"!!!
En definitiva, es evidente que de seguir subsidiándole a los Bennetton
(sólo por dar un ejemplo burdo) el costo de sus plantaciones, como
hicieron en Uruguay desde los '80... dentro de pocos años nos vamos
a encontrar en las mismísimas circunstancias que hoy atraviesan
los vecinos de Gualeguaychu...
No me canso de recordar, que en el año 1989, presenciamos el aterrizaje
por estos cerros de una comitiva de empresarios canadienses, que fueron
invitados a a retirarse de la Municipalidad de Epuyen, cuando mencionaron
un eventual proyecto para la instalación de una papelera en las
costas del lago (en ese entonces ejercía el poder el único
gobierno municipal independiente que conocí: el "Frente de
Epuyen")...
Y tampoco me canso de mencionar, al calor del debate en Entre Ríos,
que a pesar del rechazo terminante que recibieron aquí, esa misma
«comisión de exploradores norteños» fue recibida
el día siguiente por el entonces intendente y varios concejales
de El Maitén, quienes en cambio les ofrecieron las «bondades»
del Río Chubut que atraviesa esa localidad, para poner su gran
flujo de agua al servicio de semejante industria contaminante...
Por último vuelvo a recordarles que el Centro de Investigaciones
Forestales Patagónico (CIEFAP), instalado con la ayuda de capitales
alemanes y el aporte de las 5 provincias en la ciudad de Esquel, sigue
estimulando e impulsando (junto a varios dirigentes y empresarios), una
absurda "cruzada" que tiene como fin: Plantar 1 millón
de Hectáreas de pinos en la meseta chubutense.!!!
Y OJO porque hay algunos, como el mencionado holding italiano, que entendieron
que este negocio va en serio: Para corroborarlo alcanza con tomar un vuelo
del Aeroclub de El Bolson, sobrevuele esa estancia y podrá observar
hasta donde le alcance la vista que: "Si" el temido Sirex Noctilius
(avispa barrenadora de los pinos, que ya afecta el 60 % de las plantaciones
del N.O. chubutense), algún incendio o la sequia no acaban con
los miles de Has. de Pino Ponderosa ya plantados a ambos lados de la Ruta
40... en poco tiempo más vamos a escuchar consternados el anuncio
de algún futuro gobernante auspiciando "-... La instalación
de una papelera, que va a brindar empleo y progreso para la zona"...
y entonces ustedes o sus hijos, van a gritar su frustración contra
las murallas de alguna corporación italiana, alemana, canadiense,
española o finlandesa... que simplemente le va a responder: «-Tarde
piastes ñato...»
Paradójicamente este impresionante conflicto desatado por los pobladores
del Río Uruguay debería servirnos para que todos comprendamos
como operan las corporaciones transnacionales... preparando el terreno
muchos años antes de desembarcar con sus proyectos mineros o forestales...
y ojalá sirva para que no se repita esa dolorosa experiencia en
la Patagonia... Un territorio cada vez más codiciado y en la mira
de los especuladores extranjeros y de los entregadores vernáculos.
Justamente para que esto no nos vuelva a suceder en este país desmemoriado
es que adherimos solidariamente a este Grito Nacional ... para que nadie
pueda decir después que no sabía nada del tema. |