| Diariamente
aterrizan sobre mi mesa de trabajo decenas de noticias que dan cuenta
del lamentable estado en el que estamos reduciendo "nuestra única
casa" : La Tierra.
Las causas son muchas y diversas pero todas tienen un denominador común:
El pensamiento estúpidamente globalizado de que este planeta ha
sido creado como único fin para nuestro uso y abuso...
Quizás deberíamos buscar las causas de ese "delirio
de grandeza" en esa imagen anticuada y casi ridícula que hemos
fijado en nuestro inconciente colectivo, fantaseando a un "Creador"
(posiblemente alto, de ojos azules, y una larga barba blanca), que en
unos pocos días "inventó la vida" de la nada y
diseñó mares y montañas, bosques y pájaros,
flores y praderas, para que su "experimento más avanzado",
el ser humano, pudiera servirse a gusto y "utilizara" toda la
"mercadería" puesta a su disposición, para lo
que considere útil y provechoso en su beneficio exclusivo.
Si por un momento lográramos comprender lo absurdo de este planteo,
probablemente dejaríamos de destruir nuestro entorno y sería
más simple modificar un comportamiento que sólo tiene parangón
con el mundillo de los "virus" y las bacterias...
Esa extraña y mesiánica fantasía de haber sido "elegidos"
como los conductores de la nave tierra, obviamente "hace agua por
todas partes" y nos está conduciendo hacia un suicidio colectivo
como raza y a una posible extinción planetaria comparable a la
que sufrieron los dinosaurios y sus compañeros de correrías
hace varios millones de años atrás. La única diferencia
es que en aquel entonces el "responsable" de tal desmán
fue un enorme meteoríto que al impactar sobre la Tierra provocó
una nube espesa que cubrió a todo el planeta durante varios años
impidiendo que los rayos del sol la penetraran y destruyendo en consecuencia
la cadena alimentaria de sus "navegantes"... Mientras que ahora
somos justamente nosotros, "la frutilla del postre", los "únicos
e inigualables seres racionales", la "cúspide de la pirámide
de la evolución" los que nos estamos dedicando a provocar
nuestro propio aniquilamiento.... Y lo estamos haciendo con tal ahínco
que ni siquiera se oye la protesta indignada de los pocos que piden auxilio
a grito pelado. Al contrario, "esos" son los que los medios
masivos y la "mayoría silenciosa", tilda de "locos",
"alarmistas" "eco-fundamentalistas", desviando el
eje del discurso en aras de un supuesto progreso cuyo resultado es empujarnos
cada vez más rápido hacia el abismo... |